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lunes, 30 de noviembre de 2009

El ser y la nada (ó entre gallos y medianoches)

- ¿Mamá, vos creés que la nada es nada o es algo?.
- Yo creo que la nada es algo. ¿Y vos?
- Yo creo que sí, porque para que no sea nada, no tendría que haber suelo, sería una infinita caída sin oxígeno.
- ¿Una caída adónde?
- A cualquier parte. A ninguna.
- A ver si entiendo, ¿la nada es el vacío existencial?.
- Sí, la nada es el vacío existencial del mundo.
- Iván, decime, ¿por qué estuviste tan enojado conmigo este fin de semana?. Yo no tengo la culpa de toooodo los que sucede en el universo: del calentamiento global, de la contaminación ambiental...
- Sí, vos tenés la culpa de la contaminación.
- ¿¿¿Yo???
- Si, vos y todos los adultos porque al tirar basura ya contaminaron una parte del planeta en la que ahora tenemos que vivir todos.
- Uy, mejor cambio de tema. ¿Vos creés que hay vida en Marte?
- Sí, nos dijo la mamá de un amigo que encontraron agua en un cráter.
- ¿Y?..tal vez haya llovido nomás por ahí...
- Mamá, ¿cómo podés pensar que llueve en Marte?.
- Ufff... vos que sabés tanto, contestame ésta: ¿por qué a los seres de Marte les dicen Marcianos y no Martianos?
- Qué sé yo...¿Por qué mejor no le preguntás éso a Amstrong?.
- ¡Pero él sólo estuvo en la Luna!.
- Mamá, ¡en serio!...contestame vos ésto: ¿por qué el "Apoyo"11 tiene un gallo en su escudo?
- ¿Apoyo?. Apolo querrás decir...
- No, Apoyo, mirá - me muestra un libro - ¿ves?, es con doble ele...
- Pero no, Iván...se dice Apolo. Y no es un gallo...¡¡es un águila!!

sábado, 21 de noviembre de 2009

El sentido de la infancia

En los últimos meses, con Iván adoptamos la costumbre de ir a Mc Donald's el primer día que cobro mi sueldo. Esto compensa lo magro del mismo con lo calórico de la comida chatarra que ofrecen en el lugar,entre otras cosas.

Además, siempre es placentero ir caminando con Iván y escucharlo. Lo descubro cada día más grande y me divierten sus ocurrencias.

Este domingo le propuse, como cada principio de mes, tener nuestra "gran salida gran".

- Eso sí - le advertí mientras nos dirigíamos al local que está por la Avda. Santa Fe - hoy nada de "Cajita Feliz". Te comés la hamburguesa, con las papas, la Coca, y listo...

El no opuso resistencia , como en general lo hace. Eso me llamó la atención. Sólo me miraba y seguía caminando. Ante su silencio, yo seguí desarrollando mi "razonamiento lógico".

- Total...¿para qué querés esos muñequitos que vienen en la Cajita y que se rompen enseguida?...

Rarísimo. Ninguna devolución de su parte. Sólo silencio.

-... tenés la pieza llena de cosas, igual...- a medida que iba terminando la frase, mi voz se iba tornando casi imperceptible. ¿Por qué me mirás así?.

- Es que, mamá, sos taaan amarrrrrrgada - dice estirando las letras para darle mayor énfasis a las palabras - No tenes "sentido de la infancia".

Dolor. Puñal clavado justo en el pecho de esta madre judía.

- ¿Yo?, ¿yo soy amarrrrgada?...¿Acaso no te hago chistes y cosquillas todo el tiempo?. ¿No bailo hip hop con vos?,¿no me aprendí esa canción de los Jonas Brothers que me enseñaste?...¿Qué significa "tener sentido de la infancia", eh?

- Son los adultos que ven la vida como niños - respondió serio. Y apuró el paso sin dar mayores precisiones. Estaba clarísima la idea.

Derechazo de Iván en mi mandíbula. Caigo sobre la lona del ring.

Dejo que él se adelante, pero observo sus movimientos detenidamente. Lo cuido. Un hombre estaba pidiendo monedas, y ante la negativa de la gente se violentó, insultando y dando una patada contra el suelo, justo cuando el nene pasaba por su lado.

Iván se sobresalta ante el gesto del hombre y pega un saltito en el aire. Cuando lo alcanzo, lo abrazo fuerte y se me escapa una carcajada.

- ¡Te asustaste, mi amor! - comento sin poder parar de reirme. Ahora vamos a tener que correr, Pollo. Me tenté...creo que voy a hacerme encima de la risa...¡Necesito ir al baño ya!!!...

Iván se cuelga de mi brazo, mientras cruzamos velozmente la calle.

- ¿Ves, mami?. - replica - éso ...es tener sentido de la infancia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Yo también soy una idishe mame...

Mucho se ha hablado, escrito y filmado sobre las "idishe mames". Inclusive está demostrado que para ser madre judía no es necesario ser madre ni ser judía; ni siquiera hace falta ser mujer; sólo basta con reunir algunas cualidades tales como:

  • ser muy hincha pelotas
  • ser muy sobreprotector/a
  • ser muy posesivo/a
  • ser muy exagerado/a
  • ser muy obsesivo/a
  • y sobre todo ser muy, pero muy, muy, muuuuy sufriente
Yo soy una madre judía. Y a mucha honra. Si no me creen...

Iván jugando un partido de básket

Mismo partido visto (y vivido), por una madre judia

Más allá de cualquier estereotipo, lo cierto es que - tal como lo señala un artículo en el diario La Nación a propósito del libro "Madres judías de gente célebre", del francés Bruno Halioua, "el vínculo entre estas madres es tan fuerte que pocos hijos han dejado de señalar su omnipresencia , a veces con humor, otras con angustia, en ocasiones con una mezcla de ambas y también con una pizca de orgullo". El mencionado libro relata historias de personajes como Einstein, Freud, Anna Frank, Marx, Proust, y otras figuras entre las que no podía estar ausente WoodyAllen, quien en sus películas frecuentemente aludió a esa particular y siempre ambivalente relación. Sin dudas, la más recordada (al menos, la más recordada por mí), es la escena de "Historias de Nueva York", donde la madre del protagonista pretende seguir "guiando" su destino y el de todos los demás desde el cielo.
¿Acaso no es ése un acto de amor también?...
Ey, Iván, ¿dónde vas?. ¿Y no te llevas la camperita, hijo?.¡¡Sólo hay 30º !!.
Uff, qué chico éste... Colgo y moiro.